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V de Virtuosa - Ella es de confianza
"El corazón de su marido confía en ella y no carecerá de ganancias" Proverbios 31:11.
Dicen que el principal motivo por el que se producen los divorcios en los días de hoy son los asuntos relacionados al dinero. ¿Te lo puedes creer? ¿Algo tan banal destruyendo la paz, el romance, familias y el verdadero amor? Una mujer no busca necesariamente un hombre con estabilidad financiera como requisito principal, pero es natural que ella espere que él sea proveedor de ella y de la familia en el futuro. Por otro lado, a un hombre no le importa gastar su dinero, que con tanto esfuerzo ha logrado, con su amada esposa, pero es natural que él espere que ella controle los gastos.
De esta manera, él mantiene el control de todas las finanzas de la pareja, haciendo difícil para su esposa comprar cualquier cosa que ella quiera. Ella siempre necesitará pedirle autorización, como un niño pide a los padres. Por su parte, ella entonces buscará un empleo y así poder tener su propia cuenta bancaria y así poder hacer lo que quiera con su dinero. Y así es cómo una pareja que debería haber sido una, se convierte en dos. Dos cabezas, dos cuentas bancarias, dos planes y, consecuentemente, dos futuros diferentes.
La mujer V nunca va a permitir que le falte algo a su familia. Ella piensa en su familia y en sí misma como una sola, nunca se trata sólo de sus propios planes, sus propios deseos, su propia vida. Por eso, su marido confía en ella. Él sabe que ella puede manejar el dinero y que ella conoce las prioridades de la familia, así, nunca faltará de nada.
Y al ser su familia una prioridad, ella trata de ahorrar dinero. Así, si hubiera cualquier imprevisto, ella no va a estar apretada ese mes pues tiene ahorros en la cuenta familiar. A una mujer sabia de este tipo no le falta nada. Su marido la admira tanto, que insiste en darla todo y un poco más.
Esta es Nanda, la cual vive en Namibia. Yo la conozco hace más de 10 años y ella ha sido una de mis amigas más cercanas a lo largo de estos años. Hemos vivido juntas durante algunos años y yo sé lo mucho que su marido confía en ella. Ella sabe controlar sus finanzas y cuando él necesita comprar algo nuevo, ella encuentra una manera de conseguirlo. Le encanta ir de compras, pero nunca la verás comprando descontroladamente. Ella tiene un control de cuanto gasta y cuando aún puede gastarse durante el mes. ¡No es de extrañar que nunca les falte nada!
En la fe,
Cristiane Cardoso











