¿Por qué los cristianos nos decepcionan?- escribió una mujer en su blog. Ella probablemente ya se decepcionó mucho y ahora se estaba desahogando contándolo en su blog. Y no pude resistirme y tuve que dejar mi comentario.
Las personas serán siempre personas, cristianas y no cristianas. El único modo de ir por la vida sin dañarse es hacerlo por la fe. La fe mira hacia adelante, rumbo a su objetivo. Ella no mira atrás, para los detalles, para los pequeños comentarios de esto o aquello o para los constantes fallos de las personas que conocemos y encontramos.
Tome al Señor Jesús como ejemplo. Él es el mejor ejemplo que alguien pueda seguir. Él sabía sobre la negación de Pedro mucho antes de que aconteciera y aun así lo amó y entendió. Él sabía que sus discípulos le dejarían solo en el momento en que más necesitaba de ellos y aun así sacó tiempo para enseñarlos. Incluso después de la resurrección, cuando todos los discípulos se escondían del público, el Señor Jesús salió al encuentro de ellos.
Esto muestra que Él no esperaba nada de nadie desde el principio. Él tenía un objetivo y trabajaría para alcanzarlo, independiente de como las personas Lo trataran. Él tenía una visión para cada discípulo, de transformarlos en hombres de fe fuertes y a través de ellos dar inicio a la su Iglesia. Claro que estos hombres estaban llenos de fallos, pero eso no los impediría de ser útiles, ¿no es verdad?
Si yo paso por delante de ti mañana y no te dijera "buenos días", ¿eso significa que no me caes bien? Si yo no doy atención a tus necesidades, ¿eso significa que todos mis esfuerzos anteriores para ayudarte fueron en vano? Si estuvieras enferma y yo no me acordara de llamarte, ¿eso significa que ya no me importas?
Seamos razonables y concentrémonos en lo que realmente importa. Si prestásemos atención y nos dejáramos llevar por lo que las personas dicen o hacen, o no dicen o no hacen, perderíamos el control, tendríamos dificultades para mantener nuestro corazón limpio, perdiendo así el objetivo que es nuestra salvación. A veces, necesitamos ser insensibles, como si no tuviéramos sangre corriendo por nuestras venas.
Decepcionarte, desilusionarte forma parte de la vida y esto no te lleva a ningún lugar, entonces ¿para que darle una atención extra? ¿Para que pasar el tiempo preocupándose en esto? Pásalo por alto, por tu propio bien.
Si viviéramos la vida sin esperar algo de las personas, protegeríamos nuestros corazón y no tendríamos tanta dificultad en vivir por la fe. Yo comencé a usar el término "por la fe" en medio de una época muy difícil en el Ministerio. Una época en que yo solía esperar demasiado de las personas, siendo esta la época en que yo más acabe dañándome. Y yo puedo decirte que funcionó porque yo aún estoy aquí. Si no fuera porque estuve constantemente conectada en la fe, yo ciertamente no estaría escribiendo hoy.
Todo depende de la fe. Si te dejas llevar por el sentimiento que las cosas producen en ti, tu fe se adormece, y tus problemas comienzan a acumularse. Entonces a la luz de eso, yo prefiero estar "dormida".
En la fe,
Cristiane Cardoso











