¿Estaba él equivocado en no tener tiempo para mí, siendo yo su esposa? Sí lo estaba. ¿Estaba él equivocado al decirme que yo misma resolviera mis propios problemas? Sí lo estaba. Pero, ¿si él fuese consciente de que estaba equivocado, cambiaría eso las cosas? Yo tenía que hacer algo, yo no podía esperar que él cambiara… por lo que decidí cambiar yo misma.
Lo mejor en cambiar uno mismo es que aquellos que están a tu alrededor se sienten expuestos debido a su modo de pensar. Ellos se sienten mal por ser los únicos que no cambiaron por una buena causa. Cuando yo cambié el modo de tratar con mi marido, él cambió su comportamiento hacia mí. Si él estaba muy ocupado, yo estaba muy ocupada también, como si yo no le hubiera echado de menos en todo el día … y entonces de pronto, él era el que sentía dejado a un lado… y al sentirse dejado a un lado, él vino hasta mí del mismo modo que antes yo había ido a él miles de veces. Cuando él vio un cambio en mí en dejar de ser una esposa necesitada y pasar a ser una mujer madura, él hizo exactamente lo que yo quería que hiciese…
Es gracioso porque yo no era una mujer necesitada antes del día de nuestra boda. Él era el que me llamaba por teléfono, el que me mandaba cartas de amor, flores y lindos mensajes de amor. Yo estaba en las nubes pero me acuerdo que yo me esforzaba para no demostrarlo… y después de un año de casada, yo lo estaba demostrando demasiado… era obvio que él se había cansado de eso. Ahora que lo pienso… ¡cuanta inmadurez por mi parte!
A través de la oración y al cambiar mi manera de pensar y ver las cosas, mi marido cambió. Cada año que pasa, nosotros estamos más apasionados… más juntos, más iguales, más unidos.
Cristiane Cardoso











