
Esposas, madres, hermanas, hijas, tías, colegas de trabajo… muchas veces nos describimos por lo que hacemos, por nuestro apellido, y por como los demás nos ven. Es una lucha para muchas mujeres intentar equilibrar todas sus expectativas - trabajo, familia, educación, apariencia, matrimonio y relacionamientos. Siempre hay una tensión entre cuándo ser fuerte y cuando ser femenina, cuando ser asertiva sin ser prepotente, ser una madre y esposa atenta, salir adelante en el trabajo, y ser amable sin dejar que los demás nos pasen por encima en un trabajo competitivo. ¡Es una época confusa para ser mujer!
Pero Dios ve a las mujeres con ojos diferentes, El ve nuestro verdadero valor y una belleza que va más allá de los criterios de este mundo. De esto se trata esta sección, ¡disfrute!










